
Si alguien se ilumina antes de los treinta y cinco, puede sobrevivir más
tiempo que otros, porque el cuerpo es más joven, más firme, y no está en
decadencia; todavía tiene un potencial para crecer. Se puede amortiguar la
sacudida, pero la sacudida sacude todo.
Nunca me enfermaba antes de mi
iluminación; estaba en perfecta salud. La gente envidiaba mi salud. Pero después
de la iluminación, repentinamente me di cuenta que el cuerpo se había vuelto tan
delicado que hacer cualquier cosa se hacía imposible. Incluso una caminata — y
yo corría antes de eso, cuatro millas en la mañana, cuatro millas por la noche,
corriendo, trotando, nadando. Estaba haciendo toda clase de cosas.
Pero
después de la iluminación, repentinamente e incluso extrañamente, el cuerpo se
debilitó tanto. Y es casi increíble — no podía creerlo, la familia de la hermana
de mi papá, con la que me quedaba, no lo podía creer. Fue más que una sorpresa
para ellos porque no tenían idea de la iluminación. Sospecharon una conexión
pero no tuvieron idea de lo que sucedió: ¡todos los cabellos de mi pecho se
blanquearon, en una sóla noche! ¡Y tenía veintiún años de edad!
No podía
esconderlo — porque India es un país caluroso, y sólo llevamos puesto un
lunghi todo el santo día, así es que mi pecho
estaba siempre desnudo. Así es que todo el mundo en la casa cayó en la cuenta de
que algo pasaba y se preguntaban lo que había sucedido. Dije, “yo mismo me
pregunto lo que ocurrió”. Me di cuenta que el cuerpo ciertamente había perdido
su fuerza vital. Se había vuelto frágil, y perdí mi sueño completamente.
Me han preguntado una y otra vez por qué
Ramakrishna murió de cáncer. Yo sé porqué él murió de cáncer: Él ha debido
haberse vuelto absolutamente vulnerable ante cualquier enfermedad. Y si fuese
sólo Ramakrishna podríamos pensar que fue solamente una excepción; Pero Maharshi
Raman también murió de cáncer. Eso es extraño, que en cien años dos personas
iluminadas de la orden más alta murieran de cáncer. Quizá perdieron toda
resistencia frente a la enfermedad.
Según mi propia experiencia, perdí toda
resistencia hacia las enfermedades. Nunca había sufrido de lo que llaman
alergias. Me gustaba tanto el perfume, y nunca había sufrido por él. Tuve flores
bellas en todas mis casas donde viví; e India tiene tantas flores que pienso que
ningún otro país tiene — con gran fragancia.
Hay plantas, por ejemplo, una
cierta flor, “reina de la noche” — puedes tener una sóla planta, y la casa
entera estará invadida de su fragancia; Y no sólo tu casa, las casas vecinas
también estarán invadidas de su fragancia. Y hay muchas otras flores —
champa , chameli, juhi — que son inmensamente
fragantes. Siempre tuve esas flores a mi alrededor , y nunca padecí de ninguna
alergia.
Pero después de la iluminación me volví tan alérgico que simplemente
el olor del cuerpo de alguien era suficiente para darme un resfrío, los
estornudos desencadenaban algo en mi pecho. Comencé a toser, y toser provocó
otro proceso; comencé a tener ataques de asma los cuales eran absolutamente
desconocidos para mí. Nunca había pensado que estas cosas me ocurrirían.
Pero
me di cuenta de lo que estaba ocurriendo. Mi conciencia y mi cuerpo se habían
caído a pedazos; la conexión se volvió muy frágil. El descanso corporal se
volvió imposible, y cuando no has descansado en muchos días, te vuelves
vulnerable a toda clase de infecciones. Si estás tan cansado, no puedes
resistir. Y si por años no puedes tener ningún descanso, entonces naturalmente
pierdes toda resistencia.
Siento que debido a que la iluminación es la última
lección de la vida, no hay nada más que aprender, te quedas innecesariamente por
la vida. Has aprendido la lección — ese fue el propósito de la vida — así es que
la vida comienza a perder todo contacto con la persona. Y la mayoría de estas
personas han muerto inmediatamente; la sacudida ha sido muy fuerte. Y la muerte
no es una calamidad para ellos; es una bendición, porque han alcanzado todo lo
que la vida puede entregar.
Pero vivir después de la iluminación es realmente
un asunto difícil. Lo más importante es que uno pierde contacto con la mente
inactiva, y se vuelve imposible tener cualquier contacto. Desde el momento que
estás silencioso, inmediatamente la energía se mueve hacia la conciencia
transcendental.
Eres consciente, aún cuando haces algo, dices algo. La llama
no es tan fuerte, porque la energía está involucrada en otra actividad. Pero
cuando no estás haciendo algo, entonces repentinamente toda la energía se
desplaza inmediatamente hacia el punto más alto. Es tremendamente maravillosa,
es un gran éxtasis, pero sólo para la conciencia, no para el cuerpo.
Nunca
nadie ha explicado exactamente lo que esto significa. Pienso que pudo haber
habido un miedo a explicarle a la gente — por el hecho de que la gente no está
haciendo ningún esfuerzo hacia la iluminación — y si dices que es posible que la
iluminación pueda matarte, simplemente pueden asustarse demasiado! ¿Entonces por
qué molestarse con la iluminación? ¡ Estamos bien como estamos — al menos
estamos vivos! Somos miserables, pero estamos vivos “. Si tu cuerpo se vuelve
vulnerable, frágil, sin resistencia ante cualquier clase de enfermedad, eso
también les puede dar la razón para decir: ” Esto no es bueno; es mejor no
meterse en cosas así. Vale más ser sano y no tener enfermedades, en vez de
llegar a la iluminación y luego padecer en un cuerpo frágil y todo lo que eso
implica”.
Quizá esa pudo haber sido la razón de que nunca se habló de esto.
Pero quiero que todo sea dejado en claro. No quiero dejar nada acerca de la
iluminación, su proceso, en secreto.
Es bueno que las personas sepan
exactamente lo que están haciendo y cual puede ser el resultado. Si lo hacen
conscientemente, a sabiendas, será mucho mejor. Y los que no van a hacer ningún
esfuerzo, sólo encontrarán excusas; no van a hacer ningún esfuerzo de todas
maneras. Para aquéllos de vosotros que van a hacer esfuerzos — aun si la muerte
se origina, será un reto, una aventura, porque obtendrás todo lo que la vida
tiene para entregar, y luego la vida se irá desvaneciendo.
Lo primero que hice después de mi iluminación, a la edad de veintiún años,
fue ir inmediatamente donde vivía mi abuela , al pueblo de mi
padre.
Inmediatamente después de mi iluminación me fui rápidamente al pueblo
para reunirme con dos personas: la primera , Magga Baba, el hombre del que he
hablado anteriormente. Seguramente te preguntarás porqué. Porque quise que
alguien me dijera, “te has iluminado”. Lo sabía, pero quería oírlo del exterior
también. Magga Baba era el único hombre a quien le podía preguntar en aquel
entonces. Había escuchado que él recientemente había regresado al pueblo.
Fui
rápidamente hacia él. El pueblo estaba a dos millas de la estación. No podrías
creer cómo corrí para verlo. Llegué al árbol de
neem.
Me apresuré a acercarme al árbol de
neem donde Magga Baba se sentaba, y en
el preciso momento que me vio, ¿sabes lo que hizo? No podía creerlo — tocó mis
pies y lloró. Me sentí avergonzado porque una multitud se había reunido y todos
pensaron que ahora si que Magga Baba había perdido la razón. Hasta entonces él
había sido siempre un poco loco, pero ahora se había vuelto completamente loco,
ido por siempre, despedido de este mundo, despedido — ido, e ido por siempre.
Pero Magga Baba se rió, y por primera vez, delante de las personas, él me dijo ,
” ¡Mi niño, lo has logrado! Pero sabía que algún día lo lograrías “.
Toqué
sus pies. Por primera vez intentó impedirme de hacer eso, diciendo, “no, no, ya
no toques más mis pies”.
Pero aun así los toqué, aunque él insistió. No me
importó y dije, “¡Cállese! Usted preocúpese de su asuntos y déjeme hacer lo
míos. Si estoy iluminado como usted dice, por favor no le impida a un hombre
iluminado tocar sus pies “.
¡Él empezó a reírse otra vez y dijo, ” Eres un
bribón! te has iluminado, pero sigues siendo un bribón “.…
Luego me fui a mi
casa — es decir, a la casa de Nani, no a la de mi padre — porque ella era la
mujer a la cual quería decirle lo que sucedió. Pero la existencia toma extrañas
formas: ella estaba de pie en la puerta, mirándome, un poco asombrada. Me dijo,
” ¿ Qué te ha ocurrido? No eres el mismo “. Ella no estaba iluminada, pero era
lo suficientemente inteligente como para ver la diferencia en mí.
Dije, “sí,
no soy el mismo, y he venido a compartir la experiencia que me ha
ocurrido”.
Ella dijo, “por favor, en lo que a mí concierne, siempre serás mi
pequeño”.
Así es que no le dije nada. Pasó un día, y en plena noche ella me
despertó. Con lágrimas en sus ojos me dijo, ” Perdóname. No eres más el mismo.
Puedes fingir pero puedo ver a través de tu simulación. No hay necesidad de
fingir. Me puedes decir lo que te ha ocurrido. El niño que solí conocer está
muerto, pero alguien mucho mejor y luminoso ha tomado su lugar. No puedo
referirme a ti como parte de mi familia, pero eso ya no tiene importancia. Ahora
millones de personas te harán parte de su familia y te sentirán como parte de
ellos. Me retracto de lo que dije — pero enséñame también tu camino “.
Esta
es la primera vez que lo digo. Mi Nani fue mi primer discípulo. Le enseñé el
camino. Mi camino es simple: guardar silencio, experimentar en ti mismo que eres
siempre el observador, y nunca el observado; conocer el conocedor, y olvidar lo
sabido.
Mi camino es simple, tan simple como el de Lao Tzu, Chuang Tzu,
Krishna, Jesucristo, Moisés, Zarathustra, porque sólo los nombres difieren, el
camino es el mismo. Sólo los peregrinos son diferentes; el peregrinaje es el
mismo. Y la verdad, el proceso, es muy simple.
Tuve suerte de haber tenido a
mi abuela como mi primer discípulo, porque nunca he encontrado a alguien tan
simple. He conocido mucha gente muy simple, con una simplicidad muy parecida a
la de ella, pero la profundidad de su simplicidad era tal que nadie ha podido
trascenderla, ni siquiera mi papá. Él era simple, completamente simple, y muy
profundo, pero no como ella. Siento mucho decir que él estaba lejos, y mi madre
muy muy lejos; ella no estaba ni siquiera próxima a la simplicidad de mi
papá.
Te sorprenderá saber — y lo declaro por primera vez — que mi Nani no
sólo fue mi primer discípulo, ella también fue mi primera discípula iluminada ,
y ella se iluminó mucho antes de que comenzase a iniciar a personas como
sannyas. Ella no fue nunca una
sannyasin.
Y tengo que confesar, que después de Magga Baba, él (Shambhu Babu) fue el
segundo hombre que se dio cuenta que algo inconmensurable me había ocurrido. Por
supuesto que él no era un místico, pero un poeta tiene la aptitud, de vez en
cuando, de ser místico, y él fue un gran poeta.
Lo entiendo, así es que
cuando digo que él no era una maestro iluminado, ni siquiera un maestro en
cualquier forma, todavía lo considero como el número dos, después de Magga Baba,
porque él me reconoció cuando era imposible de hacerlo, absolutamente imposible.
Ni siquiera podría haberme reconocido a mí mismo, pero él me reconoció.
Después de mi iluminación, por exactamente mil trescientos quince días *
intenté guardar silencio — tanto como era posible en esas condiciones. Para
algunas cosas tuve que hablar, pero mi oratoria era telegráfica.
Mi padre
estaba muy enojado conmigo. El me amó tanto que tenía todo el derecho de estar
enojado. El día que me envió a la universidad, me hizo prometer que le
escribiría una carta cada semana al menos. Durante el tiempo que permanecí
silencioso le escribí la última carta y le dije, “soy feliz, inmensamente feliz,
finalmente feliz, y sé desde la profundidad de mi ser que permaneceré así por
siempre, ya sea en el cuerpo o no. Esta dicha es algo eterno. Así que desde
ahora en adelante cada semana, si usted insiste, puedo volver a escribir lo
mismo una y otra vez. Eso no será bueno, pero ya he prometido, así es que
mandaré una carta cada semana con la palabra “ídem”. Por favor perdóneme, y
cuando usted reciba mi carta con la palabra “ídem”, significa que usted ya ha
leído esa carta”.
El pensó que había perdido completamente la razón.
Inmediatamente partió del pueblo, vino a la universidad y me preguntó, ” ¿ Qué
te ha ocurrido? Leyendo tu carta y tu idea de este “ídem”, pensé que te habías
vuelto loco. Pero al mirarte, parece que soy yo el loco; todo el mundo está
loco. Me retracto de la promesa y tu compromiso hacia mí. No hay necesidad ahora
de escribir cada semana. Continuaré leyendo tu última carta “. Y él la guardó
hasta el último día de su vida ; estaba bajo su almohada.
El hombre que me
obligó a hablar — permanecí mil trescientos quince días en silencio — era un
hombre muy extraño. El mismo había permanecido silencioso su vida entera. Nadie
escuchó hablar de él; nadie supo de él. Y él es el hombre más preciado que he
conocido en esta, o cualquiera de mis vidas en el pasado. Su nombre era Magga
Baba.
De vez en cuando, en particular en las noches frías de invierno, solía
encontrarlo solo; después de un rato él me decía algo.
El me obligó a hablar.
Me dijo, ” Mira, he permanecido silencioso mi vida entera, pero ellos no oyen,
no escuchan. No lo pueden entender; los trasciende. He fallado. No he podido
transmitir lo que he estado llevando dentro de mí, y ahora no hay mucho tiempo
disponible para mí. Tú eres tan joven, tienes una larga vida ante ti: por favor
no pares de hablar. ¡Empieza!”.
Es una tarea difícil, casi imposible
transmitir estas cosas en palabras, porque han sido vividas en un estado de
conciencia donde las palabras no existen. ¿ Cómo convertir ese silencio en
sonido? Parece que no hubiera manera. Y no la hay.
Pero comprendí el punto de
Magga Baba. El era muy viejo, y me dijo, “te encontrarás en la misma posición
mía. Si no empiezas pronto, el silencio interior, el vacío, el más íntimo cero ,
seguirá jalándole hacia dentro. Y entonces llegará un momento en el que no
podrás salir. Estarás sumergido en eso. Estarás completamente dichoso, pero todo
el mundo a tu alrededor estará lleno de sufrimiento. Tú podrías haber mostrado
el camino. Quizá alguien podría haber escuchado, quizá alguien podría haber
seguido el camino. Al menos así no sentirás que no has hecho lo que la
existencia esperaba de ti. Sí, es una responsabilidad “.
Le prometí que haría
lo mejor posible. Y durante treinta años continuamente no he parado de hablar
sobre cada tema bajo las estrellas.
*Nota: Durante 1951 y 1954, Osho observó
un período de silencio de 1,315 días. Osho ha señalado que mientras Magga Baba
lo alentó a enseñar, él le advirtió que no declarase su iluminación porque esto
crearía antagonismo. Osho no admitió públicamente su iluminación hasta 1971.
Mi experiencia es que una vez que te iluminas, estás tan colmado, algo así
como una nube de lluvia, que lo único que quieres es derramar.
Desde el momento que me colmé , en el momento que fui bendecido por la
verdad, quise evidentemente compartirlo; y fue natural que lo compartiese con mi
padre, con mi madre, con mis hermanos, con mis hermanas, los cuales había
conocido más que cualquiera otra persona. Y lo compartí.
Soy simplemente un narrador de cuentos. Desde mi infancia me ha gustado
contar historias, verdaderas, irreales. No estaba del todo consciente que esta
facilidad de relatar historias me daría una buena expresión, y que sería de
tremenda ayuda después de la iluminación.
Mucha gente se ha iluminado, pero
no todos se han convertido en maestros — por la simple razón que no saben
expresarse bien, no pueden transmitir lo que sienten, no pueden comunicar lo que
han experimentado. Esto fue sólo una coincidencia para mí, y pienso que ha
debido ser una coincidencia también para esas pocas personas que se convirtieron
en maestros, porque no hay curso de entrenamiento para eso. Y lo puedo decir con
seguridad en lo que respecta a mí.
Cuando vino la iluminación , no pude
hablar por siete días; el silencio fue tan profundo que incluso la idea de decir
algo al respecto no surgió. Pero después de siete días, lentamente, al
acostumbrarme al silencio, a la beatitud, a la dicha, el deseo de compartirlo —
un gran anhelo de compartirlo con la gente que amé apareció como algo muy
natural.
Empecé a hablar con las personas con quienes estaba de algún modo
preocupado, amigos. Había estado hablándole a esas personas por años, hablando
toda clase de cosas. Había disfrutado un sólo ejercicio en la vida, hablar, así
es que no me costó mucho empezar a hablar acerca de la iluminación — aunque tomó
años afinar y poner en palabras algo de mi silencio, algo de mi dicha.
El gran problema del místico, más grande que lograr su experiencia, es
expresarla.
He estado en diferentes fases de trabajo. Primero, he trabajado conmigo
mismo, luego he trabajado para encontrar la expresión correcta para permitirle a
la gente entender lo que yo había experimentado.
Si alguien se ilumina no quiere decir que necesariamente se convertirá en
maestro — o incluso en instructor. El puede saber, pero puede que él no se
exprese lo suficientemente bien para conducir a otros a la misma experiencia.
Ese es un arte diferente.
Para mi fue fácil hablar porque comencé a hablar
antes de iluminarme. Hablar se convirtió casi en algo natural para mí antes de
mi iluminación.
Nunca había aprendido nada de oratoria, o ido a ninguna
escuela donde enseñaran oratoria. Nunca había leído un libro acerca del arte de
hablar. Desde mi infancia, fui siempre argumentador y todo el mundo quería que
me quedara callado. En la familia, en la escuela, en el colegio, en la
universidad, todo el mundo me decía : “no hables en absoluto”.
Fui expulsado
de muchos colegios por la simple razón que los maestros se quejaban que no
podían completar el programa de estudios, el curso para el año, porque “este
estudiante nos conduce a tales discusiones que nada puede ser
completado”.
Pero todo eso fue una gran oportunidad y me permitió saber
expresarme mucho mejor. Se convirtió en algo natural para mí discutir con los
vecinos, discutir con los maestros, discutir en la calle — en cualquier parte.
Simplemente encontrarme con alguien era suficiente para iniciar un debate.
Me
gustaba eso, de la misma manera que me gusta mucho ahora! Así es que cuando me
iluminé no fue difícil para mí. Fue muy fácil.
Así es que no todo el mundo va
necesariamente llegar a ser un maestro o instructor. Ese es un arte
completamente diferente.
Desde mi infancia, desde que me acuerdo, he estado discutiendo, peleando. Por
supuesto, un niño peleará y discutirá a su manera, pero desde mi infancia nunca
he estado listo para aceptar nada de lo que no estuviera racionalmente
convencido . Y me di cuenta muy pronto, muy temprano en la vida, que toda esa
gente de grandes cabezas — los profesores, las jefes de sección, los decanos,
los vicecancilleres — son cabezas que están simplemente vacías. Tú sólo rascas
un poquito la superficie, y te das cuenta que no hay nada adentro. No tienen
ningún argumento que hayan analizado como filosofía propia . Todo lo han tomado
prestado, nunca lo han descubierto en ellos mismos. Así es que he estado
peleando continuamente , y en esta pelea he estado agudizando mi discusión. No
tengo una filosofía propia. Mi única función es desprogramar, así que cualquier
cosa que digas, la destruiré. Y nunca digo nada, así es que nunca doy la
oportunidad a alguien de destruirlo . Mi propósito es desprogramarte, limpiarte,
descondicionarte y dejarte fresco, joven, inocente. Y desde allí puedes
convertirte en un individuo verdadero, auténtico — de otra manera eres
simplemente una personalidad, no una individualidad. Una personalidad es
prestada, es una máscara. Y mi esfuerzo entero es cómo ayudar a una persona a
ser auténtica, a ser ella misma, desnuda.
Me preguntas: ¿ Es su habilidad suprema para comunicar lo que lo hace maestro
de maestros ? La situación del mundo ha cambiado dramáticamente. Hace sólo
trescientos años atrás, el mundo era muy grande. Incluso si Gautam Buda hubiera
querido llegar a todos los seres humanos, no habría sido posible; simplemente
los medios de comunicación no estaban disponibles. Las personas vivían en muchos
mundos, casi aislados unos de otros. Eso tiene una simplicidad. Jesús tuvo que
afrontar a los judíos, no a todo el mundo. No habría sido posible, sentado en su
burro, recorrer el mundo. Aun si él hubiera logrado cubrir el pequeño reino de
Judea, habría sido demasiado. La educación de la gente estaba muy confinada. No
estaban ni siquiera conscientes de la existencia de cada quien.
Gautam Buda,
Lao Tzu en China, Sócrates en Atenas — fueron todos contemporáneos pero no
tuvieron idea el uno del otro.
Por eso es que digo que antes de la revolución
científica en los medios de comunicación y en los medios de transporte, hubo
muchos mundos, autosuficientes en ellos mismos. Nunca pensaron acerca de los
otros, no tuvieron idea que los otros existían. Cuando las personas empezaron a
conocerse cada vez más, el mundo se hizo más pequeño. Ahora un Buda no podría
ingeniárselas, ni Jesús ni Moisés ni Confucio. Todos ellos tendrían mentes muy
localizadas y actitudes muy localizadas.
Tenemos suerte que el mundo es ahora
así tan pequeño que no puedes ser local. Aunque pienses lo contrario, no puedes
ser local; tienes que ser universal. Tienes que pensar acerca de Confucio,
tienes que pensar acerca de Krishna, tienes que pensar acerca de Sócrates,
tienes que pensar acerca de Bertrand Russell. A menos que pienses del mundo como
una unidad sola, con todas las contribuciones de los diferentes genios, no
podrás hablar al hombre moderno. La brecha será tan grande — veinticinco siglos,
veinte siglos, casi imposible de cruzar.
La única forma de hacer un puente es
que la persona que sabe no debería detenerse en su propio conocimiento, no
debería contentarse con sólo expresar lo que sabe. El tiene que hacer un gran
esfuerzo para saber todas las lenguas. El trabajo es vasto, pero es excitante —
la exploración del genio humano desde dimensiones diferentes.
Y si tienes
dentro de ti mismo la luz de la comprensión, puedes crear, sin ninguna
dificultad, una síntesis. Y la síntesis no va a ser solamente de todos los
místicos religiosos — eso sería parcial. La síntesis tiene que incluir a todos
los artistas — y sus entendimientos profundos — todos los músicos, todos los
poetas, todos los bailarines — sus entendimientos profundos. Todas las personas
creativas que han contribuido a la vida, que han hecho la humanidad más rica,
tienen que ser tenidas en cuenta. Y lo más importante de todo es el crecimiento
científico.
Con corazón y religión no fue posible en el pasado darle una
visión sintética al avance científico. En primer lugar no existía la ciencia — y
ella ha cambiado mil y una cosas. La vida nunca será lo mismo otra vez.
Y
nadie ha pensado alguna vez acerca de los artistas, que su contribución es
también religiosa.
En mi visión, es un triángulo — la ciencia, la religión,
el arte. Y son dimensiones tan diferentes, hablan lenguajes diferentes, se
contradicen entre sí ; no están de acuerdo superficialmente — a menos que tengas
un profundo entendimiento en el cual estas tres dimensiones se fundan y puedan
convertirse en una.
Mi esfuerzo ha sido hacer casi lo imposible.
En mis
días universitarios como estudiante, mis profesores estaban muy confundidos. Fui
un estudiante de filosofía, y asistía a las clases de ciencia — física, química
y biología. Esos profesores se extrañaban mucho; “usted está aquí en la
universidad para estudiar filosofía. ¿ Por qué pierde su tiempo con la química
?”
Yo decía ” no quiero nada con la química; sólo quiero tener un claro
entendimiento profundo en cuanto a lo que la química ha hecho, lo que la física
ha hecho. No quiero entrar en detalles, sólo quiero la contribución esencial
“.
Entraba raras veces a mis clases, estaba la mayor parte del tiempo en la
biblioteca. Mis profesores continuamente me decían, ” ¿ Qué hace usted todo el
santo día en la biblioteca? — Porque tenemos muchas quejas por parte del
bibliotecario que usted es el primero en entrar en la biblioteca, y tiene que
ser casi físicamente sacado de la biblioteca. Todo el santo día usted está allí.
Y no sólo en la sección de filosofía, usted anda por toda la biblioteca en todas
las secciones que no tienen nada que ver con lo suyo “.
Les dije: ” es
difícil para mí explicaros, pero mi esfuerzo en el futuro va a ser reunir todo
lo que tenga algo de verdad en sí, en un todo sintético y crear una forma de
vida que incluya todo, lo cual no se basa en discusiones y contradicciones, se
basa en un verdadero entendimiento profundo de lo esencial de todas las
contribuciones que se han hecho al conocimiento humano, a la sabiduría
humana”.
Pensaron que perdería la razón — la tarea que he escogido puede
conducir a cualquiera a la locura, es demasiado vasta. Pero ellos no eran
conscientes de que la locura era imposible para mí, que había dejado la mente
muy atrás; Yo Soy simplemente un observador.
Y la mente es una computadora
tan delicada y complicada. El hombre ha hecho grandes computadoras pero ninguna
aún comparable con la mente humana. Una sola mente humana tiene la capacidad de
contener todas las bibliotecas de mundo. Y tan sólo una biblioteca — la
biblioteca del Museo Británico — tiene libros que si los empilaran, uno por uno,
darían tres veces la vuelta alrededor de la tierra. Y esa es sólo una biblioteca
grande. Moscú tiene el mismo tipo de biblioteca — quizá más grande. Harvard
tiene el mismo tipo de biblioteca.
Pero una mente humana sola es capaz de
contener todo lo que se escribe en todos esos libros, de aprenderlos de memoria.
En un solo cerebro hay más de un billón de células, y cada célula es capaz de
contener millones de trozos de información. Ciertamente uno se volvería loco si
uno no pudiera desprenderse de la mente. Si no has alcanzado el estatus de
meditación, la locura es segura. Ellos no estaban equivocados, pero no se daban
cuenta de mis esfuerzos en cuanto a la meditación.
Así es que leí libros
extraños , las extrañas Escrituras , de todas partes del mundo; sin embargo sólo
como observador, porque en lo que a mí concernía, yo ya había vuelto a casa. No
tenía nada que aprender de lo que estaba leyendo; la lectura tenía un propósito
diferente, y el propósito era de universalizar mi mensaje, liberarlo de
limitaciones locales.
Y me alegro de que haya tenido éxito en eso
completamente.
Sólo porque ustedes me aman, me llaman “maestro de maestros”.
Es debido a vuestro amor.
En lo que a mí concierne, simplemente pienso de mí
mismo como un ser humano común y corriente que fue lo suficientemente terco para
permanecer independiente, resistir todo condicionamiento, nunca pertenecer a
ninguna religión, nunca pertenecer a ningún partido político, nunca pertenecer a
ninguna organización, nunca pertenecer a ninguna nación, a ninguna raza.
He
intentado en cada forma posible ser sólo yo mismo, sin ningún adjetivo; y eso me
ha dado tanta integridad, tanta individualidad, tanta autenticidad, y la dicha
tremenda de realizarme.
Pero era la necesidad de estos tiempos. Después de
mí, cualquiera que intente ser un maestro tendrá que recordar que él tiene que
atravesar todas las cosas que he atravesado; de otra manera, no podrá ser
llamado maestro. El permanecerá simplemente localizado — un instructor hindú, un
misionero cristiano, un sacerdote mahometano — pero no un maestro de seres
humanos como tal.
Después de mí va a ser realmente difícil ser un
maestro.