domingo, 21 de setembro de 2014

EL DESPERTAR

EL DESPERTAR
Cuando despertó se encontraba en una celda sucia y fría. Muerto de miedo. No sabía si era realidad o ficción. Su vida siempre había sido una ficción. Una aventura, una novela.
A sus 23 años conoció a la mujer de su vida, nunca se había dado cuenta de que lo era hasta ese momento, en su despertar en esa celda. Su bagaje, esa maleta que siempre había llevado a cuestas desde su infancia, le había impedido ver la realidad de su vida y conocer lo que le rodeaba, eran como espejos a su alrededor donde sus imágenes se convertían en nuevas historias, en novelas sucesivas de acontecimientos nada venturosos, pero siempre esperanzados.
Deambulando por el devenir de la vida, partió sin rumbo a sus 17 años y no volvió a encontrarse. Se perdió en el camino de la vida desde muy pronto, la fantasía y la irrealidad se convirtieron en su existencia, haciendo de su vida un mundo paralelo a la vida de los otros seres humanos que lo rodeaban, pero siempre alejado de ellos. Como un ente extraño en un planeta habitado por seres inertes y carentes de sentimientos. Por malvados, por brujas, por falsos, por gañanes, por seres defectuosos, fetos incompletos, faltos de desarrollo evolutivo individual y colectivo, que sólo buscaban sus perdición.
Una madre intolerante, maltratadora  y caprichosa, un padre sometido, una tía alcohólica y un hermano protegido y adorado, habían sido su referente desde pequeño, un referente que le hizo ver que él no era nada, que no era nadie, el eslabón perdido de una cadena en donde la cuenta al llegar a él se había perdido y roto.
Descolgado, descolocado, desquerido, desahuciado optó por crearse la realidad del “Principito” en el planeta perdido y regando su propia flor, olvidó que había jardines llenos de flores que esperaban ser regadas.
Desapareció un día, sin saber siquiera si había existido, quién era, a dónde iba… y se encontró allí, de repente, solo, en esa celda y su planeta se desmoronó. Su mente se desmoronó y creyó que su vida se había desmoronado, pero no, ahí despertó a la vida.
Jose nunca había visto la realidad, pasaba por su lado como la gente en las escaleras mecánicas de un gran centro comercial, todo era desconocido para él, aunque creía que lo conocía que lo sabía todo, que era cierto lo que él veía, que los que no veían eran los demás. Que era el baluarte del bien y del mal. El más sabio.
Hasta conoció el amor, su amor, lo que él, en su mundo de fantasía paralela a la realidad humana y consecuente con su devenir, creía que era el amor, una pizca de engaño, un poco de miedo, una defensa a ultranza de su mundo interior, su propia creación, su propio ideal, su propio yo, ese era el amor, que debía defenderse incluso a través de la violencia verbal y física que su madre le había enseñado, como él lo veía, como él imitaba, como para él era el amor, silencio. Aunque él entendía que eso era entrega. Nadie le había amado, nadie le había enseñado. Eso creía.
 Su planeta de Oc se fue haciendo más grande y más grande, el abismo del silencio y la cerrazón, el miedo a perder lo que nuca tuvo, porque nunca lo tomó, porque nunca lo compartió, le fueron enterrando en un pozo sin salida y se acostumbró a vivir allí. En una mentira. En una mentira que para él era la pura realidad y el mundo en el que todos deberían vivir. Se acostumbró a vivir en la soledad disfrazado de lo que no era y queriendo hacer ver lo que quería ser.
Alguien vio el interior de esa alma descarriada y perdida y se colocó a su lado, le ofreció su mano y su amor, y él se la dio, pero como él daba la mano, sin apretarla, sin agarrarse, sin comprometerse, seguía regando su flor, y fue regando ese amor de mentiras que para él eran verdades, porque no podía ser él, sino aquel que él creía que debía ser. El escritor de su propia novela donde la antagonista era la culpable de su desazón, ese ser malvado que existe en todas las novelas cuyo único fin es destruir al protagonista y su mundo.
El mundo que Jose había construido era un mundo ideal. Había pasado de su mundo irreal a su mundo ideal, cual la definición platónica de la realidad y del mundo, tan inspirado en el filósofo que su amor se constituyó en un amor platónico, ideal que no podría ser destruido con la fuerza de la verdad, y fue construido con la defenestración de la mentira como fuerza motora de su construcción.
Y así vivió años y años de errores, de miedos, de pérdidas… y mató al amor, a su antagonista, a su enemigo más querido, porque en su mundo ideal, cualquier cosa era válida para la salvación de su realidad irreal y para mantener la mentira de su mundo que flotaba sobre el helio universal de la nada. En el vacío.
Empezó a construir un mundo de fracaso en el que él nunca era el culpable, en el que todo tenía justificación. Nació con una pequeña pelota de lana de mentiras y fue tejiendo, cual una Penélope que espera a su viajero esposo Ulises, una madeja que nunca se deshacía, sino que crecía y crecía sin fin.
Pero el fin llegó. Un negocio desafortunado, un ultimátum a su modo de vida, un abandono, un hermano avaricioso y egocéntrico le arrastraron a un aeropuerto donde puso fin a su vida.
A sus 52 años partió de nuevo en busca de su destino. En busca de una solución en su realidad paralela. En busca de la solución definitiva a lo que nunca tuvo y siempre quiso, a aquello que creía haber perdido y que nunca había tenido, porque siempre había estado perdiendo el tiempo regando su flor, sin ver, de nuevo, como siempre y hasta entonces, el jardín que había a su alrededor, lleno de flores aromáticas deseosas de envolverlo en sus fragancias armoniosas y protectoras.
Creyó haber perdido el amor, la fe, y la fortuna. ¡Cruel realidad la de aquellos que creen haber perdido lo que nunca han querido tener y no han sabido ver! Pero la de Jose no era una vida, era una novela de ficción que él mismo había creado para protegerse del mundo en el que no le gustaba vivir, y al que no había sabido adaptarse nunca. Tal vez porque no se creía invitado a estar en él.
La avaricia de su hermano y la desazón de su corazón, perdido en un mar de lamentaciones que todavía no sabía comprender, que eran única y exclusivamente efecto de la causa de su vida azarosa y sin rumbo ni sentido, de su engaño, lo llevaron al oficio de mulero. Un oficio próspero, que llenaría de nuevo de agua el regadío de su flor, que ahora tenía nombre de mujer, porque esa mujer se había convertido, en su fantasía, en el símbolo de lo que siempre había querido y nunca había tenido, sin saber, que lo había tenido todo y había perdido su vida entre mentira y mentira, y fantasía y fantasía. ¡Sólo con haber puesto un pie en el planeta de los otros seres inertes que pululaban a su alrededor se habría dado cuenta antes de su error!
Entre error y error se vio en un aeropuerto, con las manos atadas a unas frías esposas, sin percatarse de que ya había estado atado a unas frías esposas toda su vida, y que otra esposa, la de la libertad, había sido entregada a él 28 años atrás y no la había visto. ¡Qué mejor atadura que aquella que le unía a la felicidad!
En la fría celda, la realidad cayó sobre él como una losa. Unas prendas de ropa mal impregnadas de droga y puestas allí para su destrucción final, y para cubrir un pase mayor, habían abierto la puerta de su libertad, abriendo para él las puertas de una celda.
El chico de la novela, el protagonista de la novela, volvía a ser el protagonista, pero esta vez era protagonista de la realidad, no de una novela de ficción como siempre había sido, y ese protagonista de la realidad, de repente, deja de ser personaje y se convierte en autor, no de su propia vida, de la que siempre lo había sido sin éxito, sino que se integra en el planeta en el que viven el resto de los seres humanos, deja de regar su flor y se da cuenta de que vive en un mundo real, duro, y lleno de fracasos, producidos, siempre, por nuestros propios errores, por vivir de sueños y no de realidades, por no saber ver ni leer en los ojos de los demás, en el corazón de los demás, por mirar en espejos cóncavos y convexos, en espejos esperpénticos que onubilan la razón y no nos dejan ver la luz al final del camino.
El personaje inventado por Jose se convierte en el creador de otras vidas que más cerca de la realidad que la suya propia, se convierten en los personajes de su novela. Personajes reales, con vidas reales, con sueños reales frustrados y con vidas reales cargadas de errores y fracasos como la suya propia, ya no está solo en el mundo, alrededor de su planeta de fantasía hay otros planetas con sus propias fantasías, y todos van a parar ahí, como los ríos van a dar a la mar, al mar de la prisión más oscura, más dura y más cruenta, pero menos, en muchos casos, que lo que les llevó allí, que sus propias vidas. Conoce el amor de amigos, el cálido abrazo bañado en el dolor y la comprensión, conoce la amistad en estado puro, la solidaridad, el respeto, y también la maldad en su estado más primigenio.
Todos están recibiendo el castigo a unos actos delictivos, están en prisión, no en el hotel “Maravillas” de la comedia más famosa del Boulevard de la capital, pero… ¿no será que han salido de prisión, no será que, como Jose, necesitaban llegar ahí para empezar de nuevo, para verse, para conocerse, para enfrentar la realidad de sus vidas y dejar de vivir en sus sueños fantasiosos?
“El tiempo de los olvidados”  es el tiempo de los reencontrados, el tiempo en el que aquellos que perdieron sus vidas se reencuentran consigo mismos y con los demás seres humanos, lo mejor y lo peor de todos ellos, y se dan cuenta de que sus vidas fueron y son una pérdida de tiempo, es una denuncia a la realidad de las cárceles argentinas, pero es una denuncia de su propia realidad, y de sus propias vidas,  de unas vidas perdidas que pueden ser renovadas y salvadas.
Es el principio de una vida nueva. Cada uno de los protagonistas de la novela se ha conocido a sí mismo, y si quieren pueden volver a empezar a vivir y triunfar, ser quien siempre han querido ser, quien siempre han debido ser, quien siempre han sabido ser, aunque hayan perdido muchas cosas en el camino. Porque, la vida es un devenir lleno de obstáculos que podemos salvar si deseamos hacerlo con el corazón, si no nos dejamos engañar por nuestra mente y nuestros irreales sueños, porque si nos damos cuenta de que venimos aquí a aprender, deberíamos saber que hay caminos más cortos y rectos para llegar a la verdad, que no andar perdidos en recovecos que nos llevan más tarde a lo que verdaderamente deseamos y debemos vivir. Pero, algunos de nosotros, preferimos el camino más largo y más duro, y esa lección de vida nos hace grandes.
Jose vivió un sueño convertido en pesadilla cuando vivía en su planeta y su flor, su pesadilla se convirtió en sueño cuando vino al mundo de los humanos comunes a vivir y enfrentarse con el resto de los seres humanos.


Y en la soledad y frialdad de esa triste celda, despertó.


xoves, 1 de maio de 2014

Gobinday Mukanday - Snatam Kaur - Childrens


SEMENTES DIVINAS

SEMILLAS DIVINAS
Canalizado por Gillian MacBeth-Louthan

A medida que la primavera finalmente se abre camino a través de un vórtice invernal bastante riguroso, las brisas cálidas y las lluvias de abril desatan lo que está escondido en lo profundo de la vida. Todo lo que ha estado inactivo durante varios meses ahora revive; siembra sueños, esperanzas. Dentro de la semilla de la vida existe un modelo dinámico en totalidad divina. Dentro del patrón está la evolución completa y la realización de todas las especies.

Dentro de una sola semilla del gran roble habita su máximo potencial. Está destinado a convertirse en todo lo que puede llegar a ser, al igual que nosotros. Esa semilla no contiene la mitad de una instrucción, sino que contiene todo el universo. Dentro de la semilla de cada ser humano están las mismas instrucciones, un modelo divino completo que alberga el potencial ilimitado de cada uno. Cada ser humano tiene la capacidad de cumplir con estas instrucciones en su totalidad. Es una elección personal; es una directiva divina.

A medida que la primavera entra en su máxima belleza, es el momento para que cada persona se tome tiempo para plantar una nueva idea, una nueva semilla, un nuevo deseo, un nuevo sueño. Sabe entonces sin sombra de duda que la semilla llegará a su culminación, ya que contiene la plenitud de la floración. No plantes nada en tu vida si dudas de su capacidad de florecer, ya sea una semilla de césped, la semilla de una flor, o de un árbol. Si dudas de su capacidad para consumar su potencial, no la plantes en absoluto. La Naturaleza te pide que plantes al menos una semilla en tu mundo. Planta esta semilla sabiendo cabalmente que va a alcanzar su pleno potencial. Planta la semilla sabiendo que madurará y alcanzará su destino y objetivo o no plantes nada. Toda vida contiene la totalidad de su potencial.

A medida que te adentras más en tu conciencia de co-creador, surge la pregunta: ¿Eres un Dios de medio tiempo o un ser humano indeciso de tiempo completo? ¿Dudas de ti mismo más tiempo del que crees en ti? ¿Te gustaría que tu Creador trabajase de semejante manera fortuita? A medida que llega la primavera planta tus sueños y tus esperanzas en el suelo fértil de un sistema de creencias profundas. Cree en su cumplimiento, o no plantes en absoluto. Ya sea una semilla de césped o un sueño humano, necesita ser plantada en suelo fértil. Cada semilla que plantas representa un compromiso celestial. Planta como el Creador, sin duda alguna.


PENSAMENTOS DA SÚA ANFITRIONA DE LUZ

PENSAMIENTOS DE SU ANFITRIONA DE LUZ

Últimamente, toda vida ha tenido una gran tristeza en su corazón. Muchos tienen seres queridos que están pasando por situaciones desgarradoras. Toda la Tierra se siente vulnerable y propensa a la consternación. Las oraciones se escuchan alto y claro, pero la ayuda tarda en llegar aquí. La intervención divina parece detenerse en una parada de descanso en su viaje hacia nosotros. Una persona tras otra es diagnosticada con enfermedades de las que nadie ha oído hablar. Los médicos se rascan la cabeza preguntándose de dónde proviene todo esto.

La profesión médica tiene poca esperanza, ya que cambia de parecer y de diagnóstico más de lo que se cambia de calzones. Las personas están llenas de miedo, sin importar la cantidad de luz y esperanza que tengan. Tienen miedo de lo que está por venir y, como un imán, atraen más angustia aún. Todos están afectados por esta inquietud a medida que los miembros de la familia son forzados al límite -el límite de la esperanza, el límite de la fe- en el callejón sin salida del miedo ilimitado.

Nosotros, como emisarios de luz, estamos aquí para sostener un gran amor que pueda aniquilar cualquier enfermedad o angustia. Muchos optan por no quedarse en la siguiente fase de la sanación de la Tierra. Pasan su luz hacia el otro lado. Algunos se quedan cerca de sus seres queridos con la esperanza de guiarlos a una nueva comprensión, mostrándoles que la vida eterna es verdadera y que las apariciones celestiales son reales.

Nosotros, como aquellos que creen en Dios y la luz y el amor con mayor intensidad que nadie en la Tierra, tenemos la responsabilidad sin fin de mantener los pensamientos puros de sanación en nuestro corazón. Cuando un ser querido es diagnosticado con una enfermedad, nuestra verdad es mantener la visión de la salud perfecta para esa persona, no entrometernos y consentirlos durante su difícil situación. Tenemos que creer en lo más íntimo de nuestro corazón que se puede obtener la sanación divina. Cuando sostenemos la promesa de una gran sanación tenemos que confiar sin sombra de duda. No podemos acampar NUNCA en la oscuridad, la duda o los pensamientos no constructivos para nosotros mismos o para cualquier otro.

La oscuridad quiere que renuncien y se rindan, quiere que corran temerosos, abandonando sus verdaderos conocimientos. Sin importar cómo se lo diagnostique a su amigo o familiar o hijo, ustedes deben erguirse como un faro, guiar y amar y creer que el resultado puede y va a cambiar. No se debe ni por un momento sostener el pensamiento de que esa enfermedad es cierta. Esto y sólo esto va a cambiar el resultado de los acontecimientos.

A medida que estas energías empujan y tiran de nosotros en todos los sentidos, estamos siendo reformateados en una conciencia superior. Toda esta re-escultura cósmica ha desgastado muchísimo al cuerpo, la mente y el espíritu del Ser Humano. Como un rompecabezas de un millón de piezas, tratamos de ver una foto del nuevo nosotros, pero por desgracia la caja del rompecabezas no tiene ninguna similitud que nos ayude a encontrar las piezas que nos faltan.

Estamos encaminándonos hacia dos eclipses en abril de 2014. El primero llega el 15 de abril (lunar), el segundo llega el 30 de abril, un eclipse solar. La orden de este mes es "cambiar o quedar atrapado en el torbellino del cambio cósmico." La humanidad ya no está conduciendo el coche del cielo a través de las configuraciones celestiales. Estamos al borde del futuro, removiéndonos del pasado, como los percebes de un barco en el astillero.

Nos encontramos en un punto en medio del tiempo y el espacio. Un lugar que contiene quanta sin formar. Nos aferramos firmemente a la línea de vida espiritual que cuelga de los acantilados mientras intentamos impulsarnos una y otra vez del lado de lo que parece ser una superficie insuperable. Todas las técnicas que nos han enseñado no se adhieren a las moléculas de este nuevo mundo de flujo dimensional que escribe sus propias reglas.

Estamos en la senda de nuestra vida con el ojo del tornado mirando hacia abajo y apuntándonos con su nariz. Todos parecemos seleccionados como si la pelusa de nuestros bolsillos se invirtiese en mantener nuestras vidas. Les gritamos a los dioses con consternación al sentir que se han roto tantas promesas. Buscamos respuestas en Google sin resultado.

Todos parecen estar en trance mientras caminan sin rumbo por la vida con pocas esperanzas de un futuro brillante. Cada cargo que dijimos que 'no pagaríamos nunca,' lo pagamos ahora con mucha ira acumulada e interiorizada. Nos contenemos y aferramos a lo poco que tenemos, constriñendo al sistema financiero mismo, haciendo cumplir al máximo el "menos de lo requerido por ley."

No le vemos ningún respiro a este ataque de la noche oscura del alma que nos tiene a todos por el cuello. Sabemos que la vida nunca volverá a ser lo que era. Lloramos por un tiempo más sencillo, más seguro. Los castillos de arena del pasado han sido barridos mientras las mareas ruedan en nuestra contra. En lo profundo de nosotros todavía habita una única migaja de fe.

La oscuridad se alimenta de dudas y temores. Quiere que nos rindamos y cedamos a un futuro sombrío y sin esperanza. Ya que somos los "guardianes de la última esperanza" alimentada por la creencia de los Creadores y la fe en nosotros, nuestra misión y deber es sostener en alto esta luz de esperanza para que todos la vean.

Háblenles de esperanza y fe a todos aquellos que encuentren. No les permitan a otros opciones para que los atrapen a ustedes en el fango emocional, ahogándose en el mar del miedo. Ustedes son la luz en el futuro oscuro. Dejen que su lucecita brille en lo que parece ser el día más oscuro. La esperanza bulle suavemente hacia la superficie después de una permanencia demasiado larga en el fondo del barril. No alimenten los temores de las masas. Una chispa de esperanza puede encender un mundo entero. Mantengan brillando su luz, avivando la llama del optimismo para mantener al planeta a salvo y seguro.
La humanidad está hecha a imagen del Creador que sostiene todas las calificaciones y los ingredientes para hacer grandes hazañas. Es hora de tomar la fe que el Creador ha depositado en nosotros e invertirla en un futuro lleno de buenos pensamientos y decretos. Nunca podemos dejar de creer en tiempos mejores, en la sanación divina, y en la bondad de las personas. Nunca podemos dejar de creer, y punto.



ORACIÓN Á TERRA


GRACE SNATAM KAUR


xoves, 11 de xullo de 2013

OSHO FALA DA ILUMINACIÓN. Tomado de Alma Infinita (http://almainfinita.wordpress.com/2008/08/03/iluminacion-porque-se-convirtio-en-maestro/)

Osho habla de la iluminación y de porqué se convirtió en maestro agosto 3, 2008

Archivado en: espiritualidad,iluminación,meditación — almainfinita @ 3:50 pm


Si alguien se ilumina antes de los treinta y cinco, puede sobrevivir más tiempo que otros, porque el cuerpo es más joven, más firme, y no está en decadencia; todavía tiene un potencial para crecer. Se puede amortiguar la sacudida, pero la sacudida sacude todo.
Nunca me enfermaba antes de mi iluminación; estaba en perfecta salud. La gente envidiaba mi salud. Pero después de la iluminación, repentinamente me di cuenta que el cuerpo se había vuelto tan delicado que hacer cualquier cosa se hacía imposible. Incluso una caminata — y yo corría antes de eso, cuatro millas en la mañana, cuatro millas por la noche, corriendo, trotando, nadando. Estaba haciendo toda clase de cosas.
Pero después de la iluminación, repentinamente e incluso extrañamente, el cuerpo se debilitó tanto. Y es casi increíble — no podía creerlo, la familia de la hermana de mi papá, con la que me quedaba, no lo podía creer. Fue más que una sorpresa para ellos porque no tenían idea de la iluminación. Sospecharon una conexión pero no tuvieron idea de lo que sucedió: ¡todos los cabellos de mi pecho se blanquearon, en una sóla noche! ¡Y tenía veintiún años de edad!
No podía esconderlo — porque India es un país caluroso, y sólo llevamos puesto un lunghi todo el santo día, así es que mi pecho estaba siempre desnudo. Así es que todo el mundo en la casa cayó en la cuenta de que algo pasaba y se preguntaban lo que había sucedido. Dije, “yo mismo me pregunto lo que ocurrió”. Me di cuenta que el cuerpo ciertamente había perdido su fuerza vital. Se había vuelto frágil, y perdí mi sueño completamente.

Me han preguntado una y otra vez por qué Ramakrishna murió de cáncer. Yo sé porqué él murió de cáncer: Él ha debido haberse vuelto absolutamente vulnerable ante cualquier enfermedad. Y si fuese sólo Ramakrishna podríamos pensar que fue solamente una excepción; Pero Maharshi Raman también murió de cáncer. Eso es extraño, que en cien años dos personas iluminadas de la orden más alta murieran de cáncer. Quizá perdieron toda resistencia frente a la enfermedad.
Según mi propia experiencia, perdí toda resistencia hacia las enfermedades. Nunca había sufrido de lo que llaman alergias. Me gustaba tanto el perfume, y nunca había sufrido por él. Tuve flores bellas en todas mis casas donde viví; e India tiene tantas flores que pienso que ningún otro país tiene — con gran fragancia.
Hay plantas, por ejemplo, una cierta flor, “reina de la noche” — puedes tener una sóla planta, y la casa entera estará invadida de su fragancia; Y no sólo tu casa, las casas vecinas también estarán invadidas de su fragancia. Y hay muchas otras flores — champa , chameli, juhi — que son inmensamente fragantes. Siempre tuve esas flores a mi alrededor , y nunca padecí de ninguna alergia.
Pero después de la iluminación me volví tan alérgico que simplemente el olor del cuerpo de alguien era suficiente para darme un resfrío, los estornudos desencadenaban algo en mi pecho. Comencé a toser, y toser provocó otro proceso; comencé a tener ataques de asma los cuales eran absolutamente desconocidos para mí. Nunca había pensado que estas cosas me ocurrirían.
Pero me di cuenta de lo que estaba ocurriendo. Mi conciencia y mi cuerpo se habían caído a pedazos; la conexión se volvió muy frágil. El descanso corporal se volvió imposible, y cuando no has descansado en muchos días, te vuelves vulnerable a toda clase de infecciones. Si estás tan cansado, no puedes resistir. Y si por años no puedes tener ningún descanso, entonces naturalmente pierdes toda resistencia.
Siento que debido a que la iluminación es la última lección de la vida, no hay nada más que aprender, te quedas innecesariamente por la vida. Has aprendido la lección — ese fue el propósito de la vida — así es que la vida comienza a perder todo contacto con la persona. Y la mayoría de estas personas han muerto inmediatamente; la sacudida ha sido muy fuerte. Y la muerte no es una calamidad para ellos; es una bendición, porque han alcanzado todo lo que la vida puede entregar.
Pero vivir después de la iluminación es realmente un asunto difícil. Lo más importante es que uno pierde contacto con la mente inactiva, y se vuelve imposible tener cualquier contacto. Desde el momento que estás silencioso, inmediatamente la energía se mueve hacia la conciencia transcendental.
Eres consciente, aún cuando haces algo, dices algo. La llama no es tan fuerte, porque la energía está involucrada en otra actividad. Pero cuando no estás haciendo algo, entonces repentinamente toda la energía se desplaza inmediatamente hacia el punto más alto. Es tremendamente maravillosa, es un gran éxtasis, pero sólo para la conciencia, no para el cuerpo.
Nunca nadie ha explicado exactamente lo que esto significa. Pienso que pudo haber habido un miedo a explicarle a la gente — por el hecho de que la gente no está haciendo ningún esfuerzo hacia la iluminación — y si dices que es posible que la iluminación pueda matarte, simplemente pueden asustarse demasiado! ¿Entonces por qué molestarse con la iluminación? ¡ Estamos bien como estamos — al menos estamos vivos! Somos miserables, pero estamos vivos “. Si tu cuerpo se vuelve vulnerable, frágil, sin resistencia ante cualquier clase de enfermedad, eso también les puede dar la razón para decir: ” Esto no es bueno; es mejor no meterse en cosas así. Vale más ser sano y no tener enfermedades, en vez de llegar a la iluminación y luego padecer en un cuerpo frágil y todo lo que eso implica”.
Quizá esa pudo haber sido la razón de que nunca se habló de esto. Pero quiero que todo sea dejado en claro. No quiero dejar nada acerca de la iluminación, su proceso, en secreto.
Es bueno que las personas sepan exactamente lo que están haciendo y cual puede ser el resultado. Si lo hacen conscientemente, a sabiendas, será mucho mejor. Y los que no van a hacer ningún esfuerzo, sólo encontrarán excusas; no van a hacer ningún esfuerzo de todas maneras. Para aquéllos de vosotros que van a hacer esfuerzos — aun si la muerte se origina, será un reto, una aventura, porque obtendrás todo lo que la vida tiene para entregar, y luego la vida se irá desvaneciendo.
Lo primero que hice después de mi iluminación, a la edad de veintiún años, fue ir inmediatamente donde vivía mi abuela , al pueblo de mi padre.
Inmediatamente después de mi iluminación me fui rápidamente al pueblo para reunirme con dos personas: la primera , Magga Baba, el hombre del que he hablado anteriormente. Seguramente te preguntarás porqué. Porque quise que alguien me dijera, “te has iluminado”. Lo sabía, pero quería oírlo del exterior también. Magga Baba era el único hombre a quien le podía preguntar en aquel entonces. Había escuchado que él recientemente había regresado al pueblo.
Fui rápidamente hacia él. El pueblo estaba a dos millas de la estación. No podrías creer cómo corrí para verlo. Llegué al árbol de neem.
Me apresuré a acercarme al árbol de neem donde Magga Baba se sentaba, y en el preciso momento que me vio, ¿sabes lo que hizo? No podía creerlo — tocó mis pies y lloró. Me sentí avergonzado porque una multitud se había reunido y todos pensaron que ahora si que Magga Baba había perdido la razón. Hasta entonces él había sido siempre un poco loco, pero ahora se había vuelto completamente loco, ido por siempre, despedido de este mundo, despedido — ido, e ido por siempre. Pero Magga Baba se rió, y por primera vez, delante de las personas, él me dijo , ” ¡Mi niño, lo has logrado! Pero sabía que algún día lo lograrías “.
Toqué sus pies. Por primera vez intentó impedirme de hacer eso, diciendo, “no, no, ya no toques más mis pies”.
Pero aun así los toqué, aunque él insistió. No me importó y dije, “¡Cállese! Usted preocúpese de su asuntos y déjeme hacer lo míos. Si estoy iluminado como usted dice, por favor no le impida a un hombre iluminado tocar sus pies “.
¡Él empezó a reírse otra vez y dijo, ” Eres un bribón! te has iluminado, pero sigues siendo un bribón “.…
Luego me fui a mi casa — es decir, a la casa de Nani, no a la de mi padre — porque ella era la mujer a la cual quería decirle lo que sucedió. Pero la existencia toma extrañas formas: ella estaba de pie en la puerta, mirándome, un poco asombrada. Me dijo, ” ¿ Qué te ha ocurrido? No eres el mismo “. Ella no estaba iluminada, pero era lo suficientemente inteligente como para ver la diferencia en mí.
Dije, “sí, no soy el mismo, y he venido a compartir la experiencia que me ha ocurrido”.
Ella dijo, “por favor, en lo que a mí concierne, siempre serás mi pequeño”.
Así es que no le dije nada. Pasó un día, y en plena noche ella me despertó. Con lágrimas en sus ojos me dijo, ” Perdóname. No eres más el mismo. Puedes fingir pero puedo ver a través de tu simulación. No hay necesidad de fingir. Me puedes decir lo que te ha ocurrido. El niño que solí conocer está muerto, pero alguien mucho mejor y luminoso ha tomado su lugar. No puedo referirme a ti como parte de mi familia, pero eso ya no tiene importancia. Ahora millones de personas te harán parte de su familia y te sentirán como parte de ellos. Me retracto de lo que dije — pero enséñame también tu camino “.
Esta es la primera vez que lo digo. Mi Nani fue mi primer discípulo. Le enseñé el camino. Mi camino es simple: guardar silencio, experimentar en ti mismo que eres siempre el observador, y nunca el observado; conocer el conocedor, y olvidar lo sabido.
Mi camino es simple, tan simple como el de Lao Tzu, Chuang Tzu, Krishna, Jesucristo, Moisés, Zarathustra, porque sólo los nombres difieren, el camino es el mismo. Sólo los peregrinos son diferentes; el peregrinaje es el mismo. Y la verdad, el proceso, es muy simple.
Tuve suerte de haber tenido a mi abuela como mi primer discípulo, porque nunca he encontrado a alguien tan simple. He conocido mucha gente muy simple, con una simplicidad muy parecida a la de ella, pero la profundidad de su simplicidad era tal que nadie ha podido trascenderla, ni siquiera mi papá. Él era simple, completamente simple, y muy profundo, pero no como ella. Siento mucho decir que él estaba lejos, y mi madre muy muy lejos; ella no estaba ni siquiera próxima a la simplicidad de mi papá.
Te sorprenderá saber — y lo declaro por primera vez — que mi Nani no sólo fue mi primer discípulo, ella también fue mi primera discípula iluminada , y ella se iluminó mucho antes de que comenzase a iniciar a personas como sannyas. Ella no fue nunca una sannyasin.
Y tengo que confesar, que después de Magga Baba, él (Shambhu Babu) fue el segundo hombre que se dio cuenta que algo inconmensurable me había ocurrido. Por supuesto que él no era un místico, pero un poeta tiene la aptitud, de vez en cuando, de ser místico, y él fue un gran poeta.
Lo entiendo, así es que cuando digo que él no era una maestro iluminado, ni siquiera un maestro en cualquier forma, todavía lo considero como el número dos, después de Magga Baba, porque él me reconoció cuando era imposible de hacerlo, absolutamente imposible. Ni siquiera podría haberme reconocido a mí mismo, pero él me reconoció.
Después de mi iluminación, por exactamente mil trescientos quince días * intenté guardar silencio — tanto como era posible en esas condiciones. Para algunas cosas tuve que hablar, pero mi oratoria era telegráfica.
Mi padre estaba muy enojado conmigo. El me amó tanto que tenía todo el derecho de estar enojado. El día que me envió a la universidad, me hizo prometer que le escribiría una carta cada semana al menos. Durante el tiempo que permanecí silencioso le escribí la última carta y le dije, “soy feliz, inmensamente feliz, finalmente feliz, y sé desde la profundidad de mi ser que permaneceré así por siempre, ya sea en el cuerpo o no. Esta dicha es algo eterno. Así que desde ahora en adelante cada semana, si usted insiste, puedo volver a escribir lo mismo una y otra vez. Eso no será bueno, pero ya he prometido, así es que mandaré una carta cada semana con la palabra “ídem”. Por favor perdóneme, y cuando usted reciba mi carta con la palabra “ídem”, significa que usted ya ha leído esa carta”.
El pensó que había perdido completamente la razón. Inmediatamente partió del pueblo, vino a la universidad y me preguntó, ” ¿ Qué te ha ocurrido? Leyendo tu carta y tu idea de este “ídem”, pensé que te habías vuelto loco. Pero al mirarte, parece que soy yo el loco; todo el mundo está loco. Me retracto de la promesa y tu compromiso hacia mí. No hay necesidad ahora de escribir cada semana. Continuaré leyendo tu última carta “. Y él la guardó hasta el último día de su vida ; estaba bajo su almohada.
El hombre que me obligó a hablar — permanecí mil trescientos quince días en silencio — era un hombre muy extraño. El mismo había permanecido silencioso su vida entera. Nadie escuchó hablar de él; nadie supo de él. Y él es el hombre más preciado que he conocido en esta, o cualquiera de mis vidas en el pasado. Su nombre era Magga Baba.
De vez en cuando, en particular en las noches frías de invierno, solía encontrarlo solo; después de un rato él me decía algo.
El me obligó a hablar. Me dijo, ” Mira, he permanecido silencioso mi vida entera, pero ellos no oyen, no escuchan. No lo pueden entender; los trasciende. He fallado. No he podido transmitir lo que he estado llevando dentro de mí, y ahora no hay mucho tiempo disponible para mí. Tú eres tan joven, tienes una larga vida ante ti: por favor no pares de hablar. ¡Empieza!”.
Es una tarea difícil, casi imposible transmitir estas cosas en palabras, porque han sido vividas en un estado de conciencia donde las palabras no existen. ¿ Cómo convertir ese silencio en sonido? Parece que no hubiera manera. Y no la hay.
Pero comprendí el punto de Magga Baba. El era muy viejo, y me dijo, “te encontrarás en la misma posición mía. Si no empiezas pronto, el silencio interior, el vacío, el más íntimo cero , seguirá jalándole hacia dentro. Y entonces llegará un momento en el que no podrás salir. Estarás sumergido en eso. Estarás completamente dichoso, pero todo el mundo a tu alrededor estará lleno de sufrimiento. Tú podrías haber mostrado el camino. Quizá alguien podría haber escuchado, quizá alguien podría haber seguido el camino. Al menos así no sentirás que no has hecho lo que la existencia esperaba de ti. Sí, es una responsabilidad “.
Le prometí que haría lo mejor posible. Y durante treinta años continuamente no he parado de hablar sobre cada tema bajo las estrellas.
*Nota: Durante 1951 y 1954, Osho observó un período de silencio de 1,315 días. Osho ha señalado que mientras Magga Baba lo alentó a enseñar, él le advirtió que no declarase su iluminación porque esto crearía antagonismo. Osho no admitió públicamente su iluminación hasta 1971.
Mi experiencia es que una vez que te iluminas, estás tan colmado, algo así como una nube de lluvia, que lo único que quieres es derramar.
Desde el momento que me colmé , en el momento que fui bendecido por la verdad, quise evidentemente compartirlo; y fue natural que lo compartiese con mi padre, con mi madre, con mis hermanos, con mis hermanas, los cuales había conocido más que cualquiera otra persona. Y lo compartí.
Soy simplemente un narrador de cuentos. Desde mi infancia me ha gustado contar historias, verdaderas, irreales. No estaba del todo consciente que esta facilidad de relatar historias me daría una buena expresión, y que sería de tremenda ayuda después de la iluminación.
Mucha gente se ha iluminado, pero no todos se han convertido en maestros — por la simple razón que no saben expresarse bien, no pueden transmitir lo que sienten, no pueden comunicar lo que han experimentado. Esto fue sólo una coincidencia para mí, y pienso que ha debido ser una coincidencia también para esas pocas personas que se convirtieron en maestros, porque no hay curso de entrenamiento para eso. Y lo puedo decir con seguridad en lo que respecta a mí.
Cuando vino la iluminación , no pude hablar por siete días; el silencio fue tan profundo que incluso la idea de decir algo al respecto no surgió. Pero después de siete días, lentamente, al acostumbrarme al silencio, a la beatitud, a la dicha, el deseo de compartirlo — un gran anhelo de compartirlo con la gente que amé apareció como algo muy natural.
Empecé a hablar con las personas con quienes estaba de algún modo preocupado, amigos. Había estado hablándole a esas personas por años, hablando toda clase de cosas. Había disfrutado un sólo ejercicio en la vida, hablar, así es que no me costó mucho empezar a hablar acerca de la iluminación — aunque tomó años afinar y poner en palabras algo de mi silencio, algo de mi dicha.
El gran problema del místico, más grande que lograr su experiencia, es expresarla.
He estado en diferentes fases de trabajo. Primero, he trabajado conmigo mismo, luego he trabajado para encontrar la expresión correcta para permitirle a la gente entender lo que yo había experimentado.
Si alguien se ilumina no quiere decir que necesariamente se convertirá en maestro — o incluso en instructor. El puede saber, pero puede que él no se exprese lo suficientemente bien para conducir a otros a la misma experiencia. Ese es un arte diferente.
Para mi fue fácil hablar porque comencé a hablar antes de iluminarme. Hablar se convirtió casi en algo natural para mí antes de mi iluminación.
Nunca había aprendido nada de oratoria, o ido a ninguna escuela donde enseñaran oratoria. Nunca había leído un libro acerca del arte de hablar. Desde mi infancia, fui siempre argumentador y todo el mundo quería que me quedara callado. En la familia, en la escuela, en el colegio, en la universidad, todo el mundo me decía : “no hables en absoluto”.
Fui expulsado de muchos colegios por la simple razón que los maestros se quejaban que no podían completar el programa de estudios, el curso para el año, porque “este estudiante nos conduce a tales discusiones que nada puede ser completado”.
Pero todo eso fue una gran oportunidad y me permitió saber expresarme mucho mejor. Se convirtió en algo natural para mí discutir con los vecinos, discutir con los maestros, discutir en la calle — en cualquier parte. Simplemente encontrarme con alguien era suficiente para iniciar un debate.
Me gustaba eso, de la misma manera que me gusta mucho ahora! Así es que cuando me iluminé no fue difícil para mí. Fue muy fácil.
Así es que no todo el mundo va necesariamente llegar a ser un maestro o instructor. Ese es un arte completamente diferente.
Desde mi infancia, desde que me acuerdo, he estado discutiendo, peleando. Por supuesto, un niño peleará y discutirá a su manera, pero desde mi infancia nunca he estado listo para aceptar nada de lo que no estuviera racionalmente convencido . Y me di cuenta muy pronto, muy temprano en la vida, que toda esa gente de grandes cabezas — los profesores, las jefes de sección, los decanos, los vicecancilleres — son cabezas que están simplemente vacías. Tú sólo rascas un poquito la superficie, y te das cuenta que no hay nada adentro. No tienen ningún argumento que hayan analizado como filosofía propia . Todo lo han tomado prestado, nunca lo han descubierto en ellos mismos. Así es que he estado peleando continuamente , y en esta pelea he estado agudizando mi discusión. No tengo una filosofía propia. Mi única función es desprogramar, así que cualquier cosa que digas, la destruiré. Y nunca digo nada, así es que nunca doy la oportunidad a alguien de destruirlo . Mi propósito es desprogramarte, limpiarte, descondicionarte y dejarte fresco, joven, inocente. Y desde allí puedes convertirte en un individuo verdadero, auténtico — de otra manera eres simplemente una personalidad, no una individualidad. Una personalidad es prestada, es una máscara. Y mi esfuerzo entero es cómo ayudar a una persona a ser auténtica, a ser ella misma, desnuda.
Me preguntas: ¿ Es su habilidad suprema para comunicar lo que lo hace maestro de maestros ? La situación del mundo ha cambiado dramáticamente. Hace sólo trescientos años atrás, el mundo era muy grande. Incluso si Gautam Buda hubiera querido llegar a todos los seres humanos, no habría sido posible; simplemente los medios de comunicación no estaban disponibles. Las personas vivían en muchos mundos, casi aislados unos de otros. Eso tiene una simplicidad. Jesús tuvo que afrontar a los judíos, no a todo el mundo. No habría sido posible, sentado en su burro, recorrer el mundo. Aun si él hubiera logrado cubrir el pequeño reino de Judea, habría sido demasiado. La educación de la gente estaba muy confinada. No estaban ni siquiera conscientes de la existencia de cada quien.
Gautam Buda, Lao Tzu en China, Sócrates en Atenas — fueron todos contemporáneos pero no tuvieron idea el uno del otro.
Por eso es que digo que antes de la revolución científica en los medios de comunicación y en los medios de transporte, hubo muchos mundos, autosuficientes en ellos mismos. Nunca pensaron acerca de los otros, no tuvieron idea que los otros existían. Cuando las personas empezaron a conocerse cada vez más, el mundo se hizo más pequeño. Ahora un Buda no podría ingeniárselas, ni Jesús ni Moisés ni Confucio. Todos ellos tendrían mentes muy localizadas y actitudes muy localizadas.
Tenemos suerte que el mundo es ahora así tan pequeño que no puedes ser local. Aunque pienses lo contrario, no puedes ser local; tienes que ser universal. Tienes que pensar acerca de Confucio, tienes que pensar acerca de Krishna, tienes que pensar acerca de Sócrates, tienes que pensar acerca de Bertrand Russell. A menos que pienses del mundo como una unidad sola, con todas las contribuciones de los diferentes genios, no podrás hablar al hombre moderno. La brecha será tan grande — veinticinco siglos, veinte siglos, casi imposible de cruzar.
La única forma de hacer un puente es que la persona que sabe no debería detenerse en su propio conocimiento, no debería contentarse con sólo expresar lo que sabe. El tiene que hacer un gran esfuerzo para saber todas las lenguas. El trabajo es vasto, pero es excitante — la exploración del genio humano desde dimensiones diferentes.
Y si tienes dentro de ti mismo la luz de la comprensión, puedes crear, sin ninguna dificultad, una síntesis. Y la síntesis no va a ser solamente de todos los místicos religiosos — eso sería parcial. La síntesis tiene que incluir a todos los artistas — y sus entendimientos profundos — todos los músicos, todos los poetas, todos los bailarines — sus entendimientos profundos. Todas las personas creativas que han contribuido a la vida, que han hecho la humanidad más rica, tienen que ser tenidas en cuenta. Y lo más importante de todo es el crecimiento científico.
Con corazón y religión no fue posible en el pasado darle una visión sintética al avance científico. En primer lugar no existía la ciencia — y ella ha cambiado mil y una cosas. La vida nunca será lo mismo otra vez.
Y nadie ha pensado alguna vez acerca de los artistas, que su contribución es también religiosa.
En mi visión, es un triángulo — la ciencia, la religión, el arte. Y son dimensiones tan diferentes, hablan lenguajes diferentes, se contradicen entre sí ; no están de acuerdo superficialmente — a menos que tengas un profundo entendimiento en el cual estas tres dimensiones se fundan y puedan convertirse en una.
Mi esfuerzo ha sido hacer casi lo imposible.
En mis días universitarios como estudiante, mis profesores estaban muy confundidos. Fui un estudiante de filosofía, y asistía a las clases de ciencia — física, química y biología. Esos profesores se extrañaban mucho; “usted está aquí en la universidad para estudiar filosofía. ¿ Por qué pierde su tiempo con la química ?”
Yo decía ” no quiero nada con la química; sólo quiero tener un claro entendimiento profundo en cuanto a lo que la química ha hecho, lo que la física ha hecho. No quiero entrar en detalles, sólo quiero la contribución esencial “.
Entraba raras veces a mis clases, estaba la mayor parte del tiempo en la biblioteca. Mis profesores continuamente me decían, ” ¿ Qué hace usted todo el santo día en la biblioteca? — Porque tenemos muchas quejas por parte del bibliotecario que usted es el primero en entrar en la biblioteca, y tiene que ser casi físicamente sacado de la biblioteca. Todo el santo día usted está allí. Y no sólo en la sección de filosofía, usted anda por toda la biblioteca en todas las secciones que no tienen nada que ver con lo suyo “.
Les dije: ” es difícil para mí explicaros, pero mi esfuerzo en el futuro va a ser reunir todo lo que tenga algo de verdad en sí, en un todo sintético y crear una forma de vida que incluya todo, lo cual no se basa en discusiones y contradicciones, se basa en un verdadero entendimiento profundo de lo esencial de todas las contribuciones que se han hecho al conocimiento humano, a la sabiduría humana”.
Pensaron que perdería la razón — la tarea que he escogido puede conducir a cualquiera a la locura, es demasiado vasta. Pero ellos no eran conscientes de que la locura era imposible para mí, que había dejado la mente muy atrás; Yo Soy simplemente un observador.
Y la mente es una computadora tan delicada y complicada. El hombre ha hecho grandes computadoras pero ninguna aún comparable con la mente humana. Una sola mente humana tiene la capacidad de contener todas las bibliotecas de mundo. Y tan sólo una biblioteca — la biblioteca del Museo Británico — tiene libros que si los empilaran, uno por uno, darían tres veces la vuelta alrededor de la tierra. Y esa es sólo una biblioteca grande. Moscú tiene el mismo tipo de biblioteca — quizá más grande. Harvard tiene el mismo tipo de biblioteca.
Pero una mente humana sola es capaz de contener todo lo que se escribe en todos esos libros, de aprenderlos de memoria. En un solo cerebro hay más de un billón de células, y cada célula es capaz de contener millones de trozos de información. Ciertamente uno se volvería loco si uno no pudiera desprenderse de la mente. Si no has alcanzado el estatus de meditación, la locura es segura. Ellos no estaban equivocados, pero no se daban cuenta de mis esfuerzos en cuanto a la meditación.
Así es que leí libros extraños , las extrañas Escrituras , de todas partes del mundo; sin embargo sólo como observador, porque en lo que a mí concernía, yo ya había vuelto a casa. No tenía nada que aprender de lo que estaba leyendo; la lectura tenía un propósito diferente, y el propósito era de universalizar mi mensaje, liberarlo de limitaciones locales.
Y me alegro de que haya tenido éxito en eso completamente.
Sólo porque ustedes me aman, me llaman “maestro de maestros”. Es debido a vuestro amor.
En lo que a mí concierne, simplemente pienso de mí mismo como un ser humano común y corriente que fue lo suficientemente terco para permanecer independiente, resistir todo condicionamiento, nunca pertenecer a ninguna religión, nunca pertenecer a ningún partido político, nunca pertenecer a ninguna organización, nunca pertenecer a ninguna nación, a ninguna raza.
He intentado en cada forma posible ser sólo yo mismo, sin ningún adjetivo; y eso me ha dado tanta integridad, tanta individualidad, tanta autenticidad, y la dicha tremenda de realizarme.
Pero era la necesidad de estos tiempos. Después de mí, cualquiera que intente ser un maestro tendrá que recordar que él tiene que atravesar todas las cosas que he atravesado; de otra manera, no podrá ser llamado maestro. El permanecerá simplemente localizado — un instructor hindú, un misionero cristiano, un sacerdote mahometano — pero no un maestro de seres humanos como tal.
Después de mí va a ser realmente difícil ser un maestro.